Vidas minadas por Gervasio Sánchez

Gervasio Sánchez es licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona de 1984. Ha cubierto los principales conflictos armados del mundo, tanto la guerra del Golfo como los de la antigua Yugoslavia, África, Asia y América Latina. Trabaja para el Heraldo de Aragón, además de colaborar con la Cadena Ser, el servicio en español de la cadena pública británica BBC, el Magazine, de La Vanguardia, y la revista TIME.

 Ha trabajado para diferentes medios, aunque usualmente lo ha hecho como periodista independiente. Entre los periódicos para los que ha trabajado destaca "Heraldo de Aragón" (a partir de 1988) y El Magazine de La Vanguardia (desde el año 2000); y en otros medios, la Cadena SER, el servicio español de la BBC (desde 1994) y la revista Tiempo (desde el año 2000). 

En 1995, emprendió su proyecto fotográfico Vidas Minadas sobre el impacto de las minas antipersonales sobra las poblaciones de los países más minados del mundo, entre ellos Afganistán, Angola y Camboya, que concluyó en 1997 con un libro y una exposición. 


Ha conseguido diversos premios, protagonizando una polémica en la entrega de uno de ellos, el Ortega y Gasset de periodismo, a cuenta del discurso pronunciado al recogerlo en el que acusaba al Gobierno de España de la venta de armas a la vez que predica políticas de paz, y ha publicado varios libros fotográficos. 

Discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el 7 de mayo.

En el acto estaban presentes la Vicepresidenta del Gobierno, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo. ….

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias. 


 Si te interesa saber más sobre Gervasio Sánchez no dudes en visitar su blog en blogs.heraldo.es

La lista de Schindler

Esta lista es el bien absoluto. Esta lista es la vida. Más allá de sus márgenes se halla el abismo.

Son trece páginas de papel frágil y amarillento que contienen los nombres y las nacionalidades de 801 judíos. Es el documento que ayudó a centenares de trabajadores judíos a escapar de los campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial. Casi setenta años después, un investigador sostiene haber localizado la lista en una biblioteca de Sydney, entre las notas de trabajo del escritor Thomas Keneally, autor de Schindler's ark, según informa la edición digital de la cadena británica BBC. La obra de Keneally fue llevada al cine por Steven Spielberg con el título de La lista de Schindler.

"Salvó a 801 personas de las cámaras de gas, es un texto histórico increíblemente conmovedor", ha señalado Olwen Pryke, co-director de la biblioteca de Nueva Gales del Sur, en Sydney.

La lista fue mecanografiada a toda prisa el 18 de abril de 1945, durante los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial, y compilada por Oskar Schindler, poderoso industrial alemán con carnet del partido nazi. Schindler dirigía una fábrica en Cracovia (Polonia) durante la guerra, y empleaba a trabajadores judíos. Horrorizado por la conducta del régimen nazi, intentó persuadir a las autoridades alemanas de que sus trabajadores eran vitales para el esfuerzo de guerra, por lo que no debían ser destinados a los campos de exterminio.

La lista hallada ha sido localizada traspapelada entre notas de trabajo y recortes de periódicos alemanes recopilados por Keneally. Ni la biblioteca ni el comerciante de libros que les vendió seis cajas de material en 1996 se dieron cuenta de que la lista estaba oculta entre varios documentos.

Keneally consiguió la lista hace casi 30 años en una tienda en Los Ángeles, cedida por una de las personas a las que ayudó Schindler: Leopold Pfefferberg, el obrero judío número 173 de la lista. Pfefferberg quería que el novelista escribiese la historia de Schindler.


Vía ELPAÍS.com - Madrid - 06/04/2009- Hallada la lista de Schindler auténtica en Sydney. Localizada en una biblioteca la lista del industrial alemán que salvó a cientos de judíos del Holocausto

Los escuadrones de la muerte nazis

Einsatzgruppen era el nombre de un conjunto de grupos militares (MaPeD) formados en la Alemania Nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Estos escuadrones de la muerte pertenecieron a las SS y siguieron a la Wehrmacht en sus ataques, primero contra Polonia y después a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, (URSS). Su tarea principal, en palabras del general Erich von dem Bach-Zelewski de las SS en los juicios de Núremberg, "era la aniquilación de los judíos, los gitanos y los comisarios políticos". Según sus propios expedientes, mataron alrededor de un millón de personas, casi exclusivamente civiles, sin supervisión judicial ni respaldo alguno de la legalidad (no se efectuó ninguna lectura de acusaciones del derecho penal o administrativo). Los asesinatos comenzaron con la aniquilación de la inteligencia polaca tras la invasión de este país, y más adelante de los colectivos despreciados por el régimen nazi, incluyendo mujeres y niños, de las poblaciones que quedaban tras la línea del frente. Su tarea fue realizar fusilamientos masivos en los que se asesinaba sin ningún tipo de pruebas de los "crímenes" de los que se les acusaba (normalmente haber nacido judío o no "ario"). 

Los grupos eran:

* Grupo A: SS-Brigadeführer Dr. Franz Walter Stahlecker (hasta el 23 de marzo de 1942)
* Grupo B: SS-Brigadeführer Arthur Nebe (hasta octubre de 1941)
* Grupo C: SS-Brigadeführer Dr. Otto Rasch (hasta octubre de 1941)
* Grupo D: SS-Gruppenführer Prof. Otto Ohlendorf (hasta junio de 1942).


Si te interesa el tema no te pierdas el siguiente documental donde se narran todas las atrocidades llevadas a cabo por estos escuadrones:


El hombre cruzado de brazos

En la II Guerra Mundial la propaganda bélica alcanzó niveles hasta la fecha no vistos (si exceptuamos la Guerra Civil Española). La propaganda no fue una característica de un solo bando, pues tanto aliados como los miembros de las fuerzas del eje abusaron de esta "arma". Uno de los objetivos principales del uso de la propaganda bélica era aumentar el ánimo en sus propias filas y al mismo tiempo desmoralizar la líneas enemigas.

Dentro de esta maquinaria de manipulación de la información se pueden dar lugar  situaciones que a menudo pasan a la historia. Un caso es el tratado en esta entrada. La foto que podemos ver a la izquirda a simple vista no parece diferente a cualquier otra foto de propaganda nazi de la época, pero si nos fijamos bien hay un detalle muy interesante que se resalta en la siguiente fotografía


Un hombre aparece con los brazos cruzados en el momento que se realizó la fotografía, momento en el cuál todos los trabajadores de los astilleros estaban saludando como mandaba el régimen nazi. El nombre de este valiente era August Landsmesser (no se supo su identidad hasta muchos años después). Esta fotografía se utilizó como propaganda anti-nazi para pedir a todos aquellos que estuvieran en contra de aquel salvaje régimen tomasen la misma actitud. August Landmesser era trabajador de los astilleros de Hamburgo hasta que la Gestapo lo detuvo en 1938 acusándole de tener relaciones sexuales con judíos. August ha pasado a la historia gracias a esta impactante fotografía,  que fue tomada en la botadura del velero Horst Wessel (Hoy en día Barco Escuela de la marina alemana) en 1936. Ese día Adolf Hitler estaba presente cuando August se negó a saludar. Desde entonces este hombre es un ejemplo de coraje y objeción de conciencia.

La cámara fotográfica más grande de la Historia

En el siglo pasado, la compañía de ferrocarriles de Chicago diseñó una cámara de fotografía enorme. Los ejecutivos de la compañía querían promocionar "El tren del siglo" en la Exposición Universal de París, pero ironía de la historia al final no fue enviada ninguna fotografía a la Exposición.

Así, la mayor cámara del mundo fue construida en 1900 por George R. Lawrence, en la cuál el fotógrafo podía entrar en su interior de pie y para llevar a cabo una fotografía se requería un mínimo de 15 asistentes. Además, para la fabricación de la parte móvil de la cámara se gastaron 120 kg de goma y cauco, necesitando placas fotográficas de 2.44 metros de altura y 1.06 metros de anchura. El peso de la cinta era de 226 kg y la cámara pesaba 507 kg. El precio total se elevó a 50 mil dólares, una gran suma de dinero para esa época.

Finalmente, la empresa decidió invertir el dinero gastado en un evento sin precedentes, cómo fue obtener la mayor fotografía de la historia. Después de un único disparo, la cámara no se volvió a utilizar y hoy en día es un invento curioso del Siglo pasado.




Nota final: La cámara más grande hasta la fecha es de Rolls-Royce y fue creada en 1959. La longitud de la cámara llega a los 10.68m, con una altura de 2.69m. En 1971, la cámara de mejoró significativamente y su costo llegó a 240 mil dólares, convirtiéndose en la cámara más cara del mundo.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails